01 octubre, 2018

Autorretrato, Velázquez

Autorretrato. Diego Velázquez. 1630, Óleo sobre lienzo, 67x50 cm. Roma, Museo Capitolino.

Diego Velázquez. 1630, Óleo sobre lienzo, 67x50 cm. Roma, Museo Capitolino.

La autoría de este retrato capitolino ha estado siempre en tela de juicio a falta de un documento en el que se nombre como obra del maestro sevillano. Los expertos dividen opiniones entre Diego Velázquez y Gian Lorenzo Bernini.

Concretamente, su atribución a la producción de Velázquez sale a la palestra tras ser expuesto en la muestra de arte internacional de 1990, que lo llevaría a Madrid y Nueva York. En el catálogo editado, esta obra era comparada con el autorretrato del artista que se conserva en Valencia. Y ese mismo año, el experto Maurizio Marini lo propone como obra de su producción, al identificarlo con un autorretrato que se menciona entre los bienes del artista de un inventario de 1660, posterior a su muerte.

Según sus estudios sobre el maestro, Velázquez en su segundo viaje a Roma — fechado entre los años 1649 y 1650 — fue elegido miembro de la prestigiosa congregación de los Virtuosos del Panteón. Así mismo, en 1650 sería nombrado “festarolo” del día de San José, patrón de la sociedad, participando en una exposición que se realizaba con motivo de la festividad del santo a las puertas del Panteón Romano, con su afamado retrato de Juan de Pareja.

En éste nombramiento se basa Marini para atribuir el retrato masculino al pincel de Velázquez, ya que identifica en él su autorretrato, ataviado con la indumentaria típica de la orden de los Virtuosos; capa negra y cuello blanco.